o Tao

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Tao Te King de Lao Tzu. Capítulo 42 en español.
“Nacimiento de los Dos” por Naoto Matsumoto.
[youtube http://www.youtube.com/watch?v=nNlNP0WBc-4]
Existe la generalizada creencia de que el Tao es un concepto que nace con el Tao Te Ching , de Lao Tse (s. VI a. C.). En realidad, quinientos años antes —en el siglo XI a. C.— el I Ching ya daba por sentado que el Tao designaba el curso de las estrellas en el cielo, por lo que adquiría el sentido de orden eterno.

A la palabra Tao se la ha traducido como camino, sentido, método, sendero, arte, verdad, línea, razón, sustancia, principio, logos. En muchas escuelas, camino expresa liberación, exaltación, conquista; los Vedas llaman a su máximo sacerdote pathi-krt, “el que hace el camino”; en Roma, pontus fex, “el que hace el puente”, pontífice.

Cuando se nombra al Tao como “origen” conviene remitirse a la fuente de tal afirmación, el capítulo 42 de Lao Tse: “El Tao engendra al Uno; el Uno engendra al Dos; el Dos engendra al Tres, y el Tres a los Diez Mil Seres.”

Anterior a todo lo existente, el Tao tiene asimismo la particularidad de ser incognoscible, inefable e infinito. Por eso, bien se cuida Lao Tse de advertirnos en su frase inicial del “Tao Te Ching”: “El Tao que puede ser hollado no es el Tao permanente e inalterable. El nombre que puede ser mencionado no es el nombre permanente e inalterable”.

Estas salvedades nos obligan a tener en cuenta que llegar a una definición de Tao es como querer ganarle una carrera a nuestra sombra. Afortunadamente, para el Tao, tantos siglos no lograron encasillarlo; de ahí que sus enseñanzas sigan siendo todavía un alimento vivo. Y, si bien Lao Tse, en los 81 capítulos del Tao Te Ching expuso la teoría y la práctica del Tao, una de las más ricas venas literarias de la escuela taoísta la brindó la obra de Chuang Tse (muerto en el año 275 a. C.), complementando el rigor filosófico de Lao Tse con su imaginería humorística, poética y mística.

Tao Te King  (extraído de http://swami-center.org)

El libro «Tao Te Ching» (Libro sobre Tao y Te) fue escrito hace aproximadamente 2500 años por un gran adepto espiritual chino llamado Lao Tsé. En aquella encarnación, Lao Tsé fue un discípulo del Maestro no encarnado Juang Di* y logró la auto realización espiritual plena.

En la actualidad, Lao Tsé proporciona ayuda espiritual a las personas encarnadas.

Esta versión del Tao Te Ching fue realizada por el pedido personal de Lao Tsé y con Su ayuda directa*.

El libro «Tao Te Ching» es uno de los manuales fundamentales de la filosofía y metodología del desarrollo espiritual.


1. No se puede conocer a Tao* sólo hablando de Él.

No se puede denominar con un nombre humano este Origen del cielo y la tierra El Cual es la Madre de todo.

Sólo el que es libre de las pasiones «terrenales» puede verlo. Pero el que tiene estas pasiones puede ver sólo Su Creación.

Por otra parte, aunque llamados por nombres diferentes*, Tao y Su Creación en esencia son Uno. Ambos son sagrados. Y el pasaje que existe del uno al otro es la puerta a todo lo verdaderamente milagroso.

2. Cuando las personas sepan lo que es bello, llegará también la noción de lo disforme.

Cuando sepan lo que es bueno, aparecerá también la noción de lo malo.

De esta manera, existencia e inexistencia, lo difícil y lo fácil, lo largo y lo corto, lo alto y lo bajo permiten conocer mutuamente lo uno y lo otro.

Los sonidos diferentes, uniéndose, crean la armonía. Así, el antecedente y el subsiguiente siguen uno atrás del otro en armonía.

El sabio prefiere la no acción* y permanece en el silencio*. Todo pasa alrededor de él como si por sí mismo. Él no se ata a nada en la Tierra. Él no se apropia de nada hecho por él. Habiendo creado algo, no está orgulloso de esto.

Y porque él no se exalta, no alardea y no requiere el respeto especial de los otros, resulta agradable a todos.

3. Si no se exalta a los escogidos, no habrá envidia entre la gente. Si no alaban los tesoros materiales, no habrá ladrones. En otras palabras, si no ostentan los objetos de pasiones, no habrá tentaciones.

El gobernante sabio no crea tales tentaciones para la gente, pero se preocupa que las personas estén satisfechas. Esto elimina las pasiones y fortalece la salud de los súbditos. Un gobernante sabio siempre se esfuerza para que la gente no tenga tentaciones y pasiones, y para que las personas, profundamente viciosas, no se atrevan a actuar.

La ausencia de todo esto trae tranquilidad.

4. Tao tiene apariencia como vacuidad. ¡Pero, es omnipotente!

Está en la Profundidad*.

Es el Origen de todo.

Controla todo.

Satura todo.

Es la Luz Brillante.

¡Es lo Sutilísimo!

¡Es la Esencia de todo!

No se puede describir Su origen, pues Él Mismo es Primordial.

5. La materia —sea en el cielo o en la tierra— es desapasionada hacia todas las criaturas, sean plantas, animales o personas, aunque es el soporte para todos.

De la misma manera, el sabio es desapasionado hacia los demás.

El espacio sobre la tierra está vacío y libre, así como el espacio dentro de un fuelle o una flauta. Y mientras exista más espacio para la actividad, más eficaz esta actividad puede ser.

El que interfiere en asuntos ajenos y habla demasiado, es insufrible para las personas.

Por consiguiente, es mejor seguir siempre el principio de no intervención y mantener la tranquilidad.

6. La vida y el desarrollo de lo Sutilísimo* son eternos e infinitos.

Él es el Fundamento Profundo de todo el resto.

Él es sobre Lo Que el mundo material existe.

Y Él actúa sin recurrir a la violencia.

7. El cielo y la tierra son duraderos. Ellos son duraderos, porque existen no por ellos mismos y no para ellos mismos. Ellos fueron creados por Tao y existen para Él.

El sabio se pone detrás de los otros, y gracias a esto, no estorba a otras personas y puede llevarlas tras de sí. Él no estima la vida de su cuerpo, pero su vida está cuidada por Tao.

Esto sucede porque él existe aquí no para él mismo. Precisamente por eso, sus necesidades personales se cumplen para él.

El sabio existe para Tao y sirve a Él.

8. El sabio vive como el agua. El agua sirve a todos los seres y no exige nada para sí misma. Ella permanece más abajo que todos. En esto, es similar a Tao.

La vida debe seguir el principio de naturalidad.

¡Sigue el camino del corazón! ¡Sé amigable!

¡Di sólo la verdad!

¡Dirige, observando el principio de guardar tranquilidad!

Cada acción debe ser factible y oportuna.

El que no aspira a estar delante de los otros puede evitar muchos errores.

9. No hay que derramar el agua en un vaso lleno. Y no tiene ningún sentido afilar la hoja del cuchillo demasiado. O si la sala entera está repleta con oro y jaspe, ¿quién podrá cuidarla?

El exceso en todo provoca la desgracia.

Cuando el trabajo está terminado, hay que retirarse.

Tales son las leyes de la armonía, sugeridas por Tao.

10. Para mantener la tranquilidad, hay que sentir la Unidad con Todo*. Entonces, no pueden aparecer los deseos egocéntricos falsos.

Hay que refinar la conciencia. Que el hombre se asemeje en esto a un bebé recién nacido. Si él se hace tan sutil, no va a tener errores*.

Hay que gobernar al país y a las personas con amor y sin violencia.

Las puertas desde el mundo material al mundo oculto se abren con la observancia de la tranquilidad. La comprensión de esta verdad surge con la no acción.

¡Educar sin violencia, hacer sin poseer lo que se hizo, crear sin apropiarse de lo que se creó, siendo el mayor entre los demás, no ordenar! ¡He aquí la verdadera rectitud del Gran Te!*

11. Treinta rayos se unen en una rueda. Pero el funcionamiento de la rueda depende también del espacio entre los rayos.

Los vasos son hechos de arcilla. Pero su uso también depende del espacio vacío dentro de ellos.

Se hacen las paredes, las puertas y las ventanas en los edificios. Pero el uso de éste también depende del espacio en él.

De esta manera, se relaciona el uso de los objetos con el espacio vacío.

12. El que ve sólo cinco colores en el mundo, se asemeja al ciego.

El que oye sólo los sonidos del mundo material, se asemeja al sordo.

El que, comiendo, siente sólo el sabor de la comida material, se equivoca.

El que, obsesionado por las ganancias, corre a toda prisa, es demente.

Consiguiendo tesoros y adornos, actúas en detrimento de ti.

Los esfuerzos del sabio se dirigen a tener satisfecha la vida, y no a tener muchas cosas. Y él, contentándose con poco en el mundo material, escoge lo Primordial.

13. La gloria y deshonra son igualmente horrorosas. La fama es una gran desgracia en la vida.

¿Qué significa: «gloria y deshonra son igualmente horrorosas»? Significa que las personas, arriesgando, luchan por la gloria, y después temen perderla.

¿Qué significa: «la fama es una gran desgracia en la vida»? Significa que yo tengo una gran desgracia, porque tengo en mucho mi nombre.

Cuando yo deje de estimar mi nombre, no tendré muchas desgracias.

Por eso, el sabio nunca aspira exaltarse a sí mismo. Él sólo sirve abnegadamente a las personas. Por consiguiente, puede vivir entre ellas en paz. Él no lucha con nadie por nada, por lo tanto, es invulnerable.

14. Si miras a Tao, no Lo notas en seguida. Por eso, Lo llaman: visible con dificultad.

Si Lo escuchas, no Lo oyes inmediatamente. Por eso, Lo llaman: oíble con dificultad.

Si intentas asirlo, no es fácil lograrlo. Por eso, Lo llaman: difícil de atrapar.

¡En Él están Los Que son admirables*! Y Todos Ellos están unidos en Tao en el Uno.

Tao es igual abajo y arriba.

Tao —siendo infinito en el tamaño— no se puede llamar por el nombre de alguien concreto de Ellos.

Ellos emanan de Tao, manifestando Cada Uno Su individualidad y después de nuevo vuelven a Él, al estado sin la manifestación individual.

Tao no tiene imagen corpórea y rostro. Por consiguiente, se dice sobre Él como un sobre oculto y misterioso.

Al encontrarme con Tao, no veo Su rostro; sigo atrás de Él, y no veo Su espalda.

Siguiendo estrictamente el Camino perpetuo de la transfiguración de sí mismo, como una conciencia, se puede conocer el Origen Eterno. Este Camino es el Camino a Tao.

15. Desde el tiempo inmemorial, aquellos que eran aptos para la Iluminación espiritual, conocían los escalones pequeños y grandes, ocultos y difíciles de este Camino.

Era difícil reconocer a tales buscadores. Permítanme sólo en términos generales describir su imagen. Ellos eran cautos como si cruzaran una corriente en el invierno; eran circunspectos, porque se precavían de los extraños; estaban siempre alertas, porque supieron el carácter temporal de su existencia en la Tierra; eran vigilantes como si caminaran por encima del hielo que se derrite; eran simples y no repulidos, eran inmensos como un valle; eran inaccesibles para las miradas ociosas.

Éstos fueron aquellos que, manteniendo la tranquilidad, podían transformar lo sucio en lo puro.

Éstos fueron aquellos que contribuyeron a la evolución de la Vida.

Ellos veneraban a Tao y estaban satisfechos con poco en el mundo de la materia. Sin desear mucho, limitaron lo que tenían y no buscaron más.

16. ¡Llevo la vacuidad* en mí hasta el fin y logro la tranquilidad completa! Que todo alrededor se mueva por sí mismo. Que todos alrededor florezcan espiritualmente y adelanten en la cognición de su verdadera Esencia*.

Los que llegan al conocimiento de su verdadera Esencia, logran la tranquilidad completa. Esto es alcanzar la Morada común* de Todos Aquellos que la lograron.

La Permanencia en esta Morada debe llegar a ser constante. El que ha logrado esta constancia, se llama Iluminado, Perfecto, Conocedor de la Sabiduría Suprema.

Aquellos Que han logrado esta Morada representan al Unido «Nosotros», el Gobernante Supremo. Esta Morada se llama también Cielo*. Ésta es la Morada del Tao Eterno.

Tao es incorpóreo. Él no puede ser «asido» por nadie. Y así, es invulnerable.

17. El Gobernante Supremo concede la posibilidad de desarrollar la conciencia a todos Sus súbditos. Pero Él no aspira beneficiarles o premiarles con lo «terrenal». Él tampoco aspira inculcar a las personas el miedo y temor a Él Mismo.

El que sólo bobamente cree, no sabe sobre esto. Pero El Que ha conocido a Él ya no cree bobamente.

¡Oh, qué profunda esta verdad!

Logrando el éxito, sigo adelante, y aún un mayor entendimiento de Todo se revela para mí.

18. Si en el país han negado al Gran Tao, se comienzan charlas acerca del «humanismo» y la «justicia». ¡Pero en tal situación, estas charlas son nada más que una gran hipocresía!

Semejante a esto, cuando hay discordia en la familia, aparecen las demandas de «respetuosidad filial» y de «amor paternal».

Y cuando en el estado entero hay tal desorden, aparecen las consignas del «patriotismo» y del «amor a la patria».

19. Cuando tal falsedad e hipocresía sean eliminadas, la gente será cien veces más feliz. La falsedad, la sed por las ganancias, el robo, la crueldad hacia los seres vivientes, todo esto desaparecerá cuando las personas posean el conocimiento verdadero. Pues, todos los vicios humanos son por la falta de conocimiento. Precisamente el conocimiento mostrará a las personas que para su beneficio es mejor ser simples y bondadosas, moderar sus propios deseos «terrenales» y liberarse de las pasiones perniciosas.

20. ¡Deja de guardar la fidelidad a las cosas, a las que estás atado; y te librarás de la aflicción y de la conmiseración a ti mismo! ¡Sólo procediendo así, se puede obtener el Soporte verdadero* en la vida! ¿Acaso no vale la pena rechazar las esperanzas y hábitos comunes de la gente para cumplir este propósito?

¡Qué grande es la diferencia entre el bien y el mal!

¡No hagas lo que es indeseable para otro! Sólo con este principio se puede reducir el caos y establecer el orden en la sociedad.

Pero mientras tanto todas las personas se entregan a la vanidad. Y el caos se está apoderando la sociedad.

Sólo yo estoy tranquilo y no me exhibo a la atención de todo el mundo. Soy semejante a un niño que no ha nacido en este mundo de vanidad.

Todas las personas están cautivadas por los deseos mundanos. Y sólo yo me negué a todo lo que éstas valoran. Soy indiferente a esto.

Todas las personas viven en su egocentrismo. Y sólo yo escogí librarme de éste.

Estoy fluyendo como una Corriente de la Conciencia en la Vastedad y no sé cuándo me detendré.

¡Yo —en mi corazón— estoy conociendo a Tao! ¡Oh, Él es tan sutil!

Yo difiero de los demás porque valoro a Aquel Que creó todas nuestras vidas.

21. Te emana de Tao. Y Tao mora en la Profundidad Primordial.

Te es Lo Que actúa y mueve. Es tan misterioso y oculto como Tao. ¡Pero también existe verdaderamente!

Te puede tener forma.

Y posee el poder. Su poder supera todo lo que existe en el mundo.

Uno puede ver a Te. Desde los tiempos remotísimos hasta el presente, no se calla la Voz de Te, Que expone la Voluntad del Creador del mundo material entero.

¿Dónde yo puedo ver el semblante de Te? ¡Por todas partes!

22. Contentándose con poco, lograrás mucho. Persiguiendo mucho, te desvías del camino. El sabio atiende este precepto. ¡Que este precepto persuada al mundo entero!

El sabio cree no sólo en lo que ve con sus ojos carnales, y por eso, él ve claro.

El sabio no se considera como el único que tiene razón, y así sabe la verdad.

Él no ansia la fama, pero las personas le veneran.

Él no busca la autoridad, pero las personas le siguen.

Él no lucha con nadie, y por eso, es invencible.

Él no siente conmiseración por él mismo, y por eso, puede perfeccionarse con éxito.

Sólo el que no aspira a estar delante de los demás, puede vivir en armonía con todos.

El sabio se preocupa por todos, y así se vuelve un ejemplo para todos.

Él es luminoso, pero no busca brillar.

Él no se alaba, sin esto es respetado.

Él no se alza, por eso, siempre está en mucha estima.

En tiempos remotísimos, sabían decir que lo imperfecto mueve hacia ser perfecto. ¿Acaso son palabras vacías? ¡No! ¡De verdad, alcanzando la Unidad, llegarás a la Perfección!

23. ¡Habla menos y sé más simple!

El viento fuerte no sopla toda la mañana; la lluvia intensa no dura todo el día. ¿De quién esto depende? Del cielo y la tierra.

El cielo y la tierra, aunque son grandes, no pueden engendrar nada eterno, peor el hombre. Por consiguiente, es mejor servir al Tao Eterno.

El que con sus obras sirve a Tao, recibe el derecho para lograr la Unión con Él.

El que se ha refinado a sí mismo al estado de Te, se vuelve coesencial a Te.

El que se ha refinado a sí mismo* al estado de Tao se vuelve coesencial a Tao.

El que es coesencial a Te logra la dicha suprema de Te.

El que es coesencial a Tao logra la dicha suprema de Tao.

Pero si él deja de ser digno, se priva de esto.

¡No hay razón para dudarlo!

24. El que se pone de puntillas, no puede permanecer así por mucho tiempo.

El que marcha con pasos largos, no puede caminar por mucho tiempo.

El que está a la vista de todos, no puede mantener la fuerza por mucho tiempo.

El que se alaba, no puede lograr la gloria.

El que vive, lamentándose de sí mismo, se vuelve débil y no puede perfeccionarse.

El que es envidioso, no logrará el éxito.

El que se alza, no ganará la autoridad.

El que se entrega a los excesos en la comida, el que hace las cosas sin sentido, el que se irrita de todo y el que tiene repugnancia a todo, no encontrará la tranquilidad.

Mirando desde Tao, se ve que todo esto resulta por los deseos viciosos. Todo eso es la conducta absurda. A tales personas, todos vuelven las espaldas.

Pero El que aspira a la Unión con Tao no lo hace así.

25. ¡Oh, Lo Que nació antes del cielo y la tierra, Que vive en la tranquilidad, Que no tiene forma, Que es Lo Más Sutil, Unido y el Único Existente, Que reside en todas partes, Ilimitado, Invencible, la Madre de todo! A Ti Te llaman Tao. ¡Yo también Te llamo Lo Más Grande, Lo Que es eterno en Su desarrollo infinito!

El hombre, la tierra y el cielo dependen de Tao. Pero Tao no depende de nadie.

26. El trabajo diligente permite lograr la vida fácil en el futuro.

Pero también sabemos que la tranquilidad es lo más importante en el movimiento.

Por consiguiente, el sabio brega todo el día sin dejar el trabajo duro. No obstante, haciendo esto, permanece en el estado de tranquilidad perfecta.

Él incluso puede vivir en el lujo sin ser depravado por éste.

¿Por qué entonces el dueño de diez mil carrozas, estando orgulloso, desdeña al mundo entero? Pues, ¡el desdén destruye el alma!

¡Y la ausencia de tranquilidad lleva a la perdida del Soporte!

27. El que sabe el Camino, sin huellas encuentra la dirección correcta. El que sabe hablar no comete errores. El que sabe contar no tiene fallas en la cuenta. El mejor depósito no tiene cerradura, pero nadie puede abrirlo. Los mejores lazos son aquellos que no se mantienen con nada material, aun así es imposible romperlos.

El sabio sabe salvar a las personas, y las salva constantemente. Él sabe ayudar y no deja a nadie sin ayuda, en la desgracia. ¡Así actúa la sabiduría profunda!

Él instruye también a las personas malas, y ellas, con su ayuda, pueden encontrar el Soporte.

Pero si las personas malas no valoran su ayuda y no aman el Soporte, el sabio las deja, pues no valora la comunicación con tales personas.

¡He aquí lo que es muy importante y profundo!

28. ¡Valiente, guarda la modestia! Y la gente te seguirá.

Para el que ha llegado a ser un líder, que el Gran Te sea su Guía. ¡Y sé puro, cariñoso y sutil en el alma, como un niño!

¡Estando en el bien, no te olvides de la existencia del mal! Y sé un ejemplo del bien para todos.

El que ha llegado a ser un ejemplo para todos en esto, no difiere en la calidad del alma del Gran Te. Y después se dirige a la Unión con el Tao Eterno.

Tal persona, sabiendo sus logros y méritos, se mantiene a sí mismo en el anonimato, pero con todo esto, se vuelve naturalmente un líder sabio.

Hay que favorecer a que precisamente una persona sabia sea un líder entre las personas, entonces habrá un orden estable en el estado.

29. Algunas personas tienen un gran deseo de gobernar al mundo entero, y aspiran a tener éxito en esto. ¡Pero yo no veo ninguna posibilidad para esto! ¡Pues, el mundo es un recipiente de maravilloso e invencible Tao! ¡Y es imposible gobernar a Él!

¡El que, a pesar de todo, aspira a esto ciertamente fracasará!

Cada uno tiene la alternativa de oponerse al flujo armonioso de la existencia o seguirlo. Los primeros se esforzarán, serán superiores a sus fuerzas y luego llorarán y se debilitarán, los últimos florecerán en la armonía, respirarán a pleno pulmón y se fortalecerán.

El sabio no aspira al poder, a la demasía, al lujo y a la prodigalidad.

30. El líder de un país, fiel a Tao, no enviará ejércitos a otro país. Esto provocaría, en primer lugar, su propia desgracia*.

Y allí, donde un ejército ha pasado, impera la devastación. Y después de las guerras llegan los años de hambre.

Un comandante sabio no es belicoso. Un guerrero sabio no es iracundo. El que sabe vencer, no ataca. El que ha vencido, se detiene, él no puede forzar a los enemigos vencidos. Habiendo vencido, no se alaba. Vence y no se siente orgulloso. A él no le gusta guerrear. Él vence sólo porque le obligan a esto. Aunque él vence, no es belicoso.

Si el hombre, que apenas ha logrado el florecimiento, empieza a enfermarse y debilitarse, es por causa de que no ha vivido en armonía con Tao. La vida de tal persona se acaba antes del tiempo debido.

31. El arma es un medio que causa aflicción; ésta se merece ser desechada.

Por eso, el que sigue a Tao no la usa.

Un gobernador digno es condescendiente. Sólo para defender aplica la fuerza. Él emplea todas las posibilidades para mantener paz.

Glorificarse a sí mismo con una victoria militar es regocijarse con la matanza de las personas. ¿Se puede respetar a aquel que se alegra de la matanza?

Y el respeto lleva al bienestar. El bienestar contribuye al proceso creativo. La violencia lleva a la aflicción.

Si asesinan a muchas personas, hay que dolerse amargamente. El triunfo debe ser «celebrado» con la ceremonia fúnebre.

32. Tao es eterno y no tiene apariencia humana.

Aunque Tao es un Ser tierno, nadie en el mundo puede someterlo.

Si la nobleza y los gobernantes del país viviesen en armonía con Tao, el resto de la gente llegaría a ser tranquila. ¡Entonces el cielo y la tierra se unirían en armonía; la prosperidad y el bienestar llegarían; la gente se calmaría aun sin órdenes!

Para establecer el orden en el país se crean las leyes. Pero éstas no deben ser demasiado rigurosas.

Tao se asemeja al océano. El océano está más abajo que todos los ríos, por eso, todos los ríos fluyen en él.

33. El que conoce a las personas es razonable. El que se conoce a sí mismo es iluminado*. El que puede conquistar a los enemigos es fuerte. El que se ha conquistado a sí mismo* es poderoso.

El que tiene abundancia material es rico. El que actúa tenazmente es el poseedor de la voluntad. Pero el que consiente sus caprichos es débil y tonto.

El que ha logrado la Unión con Tao y no la pierde, ha logrado la Existencia Superior. Y después de la muerte del cuerpo, continúa viviendo en Tao, volviéndose verdaderamente Inmortal.

34. El Tao Eterno penetra todo. Está presente a la izquierda y a la derecha. Gracias a Él, todas las almas surgen y siguen desarrollándose.

Aunque Tao es tan grande y realiza estos actos grandes, no quiere la gloria para Él Mismo.

Él cría con amor a todos los seres. No ejerce violencia sobre ellos. No insiste que las personas cumplan Sus deseos.

Él es Grande, aunque no insiste en esto.

Las personas sabias aspiran a Él, al Grande.

35. En el Gran Tao todos los Perfectos confluyen.

¡Sigue este camino también! Haciéndolo, no atraerás a ti mismo ningún daño; al contrario, lograrás la tranquilidad, la armonía y la plenitud de la vida.

Personalmente yo, permaneciendo en el estado de no acción, viajo en la Infinidad de Tao. ¡Esto no se comunica con las palabras! ¡Tao es Sutilísimo y Dichosísimo!

36. La pasión «terrenal» debilita. La resolución inquebrantable llena a uno de poder.

La pasión «terrenal» mutila. La resolución inquebrantable eleva y fortalece la conciencia.

La pasión «terrenal» esclaviza a su poseedor. La resolución inquebrantable le hace a uno libre.

Lo desapasionado, suave y flexible conquista a lo apasionado, duro y grosero.

37. Tao no actúa directamente en el mundo de la materia*. Pero, a pesar de esto, la Creación entera es una obra de Su arte.

¡Tú, actúa de la misma manera, y entonces todo lo viviente alrededor se desarrollará de forma natural!

Cuando vives en la simplicidad y en armonía con Tao, sin prestar atención a los chismes ni a la enemistad, llegas a lo que se llama «no tener ninguna atadura ni pasiones».

La ausencia de los deseos mundanos lleva al estado de la tranquilidad interna, entonces el orden se establece alrededor.

38. El Que representa al Gran Te, no se fuerza a Sí Mismo a hacer actos buenos, pues Él Mismo de manera natural es la misma Virtuosidad.

El que está lejos de Te intenta forzarse a sí mismo a hacer actos buenos, pues su esencia no es la Virtuosidad.

El Que representa al Gran Te no aspira a la actividad intensa en el mundo material, pues Él actúa en el estado de no acción.

El que está lejos de Te vive en la agitación y actúa bajo la influencia de sus pasiones. En el aspecto religioso de la vida, su actividad se reduce sólo a los rituales; pero el cifrar las esperanzas en la «magia» de los rituales significa la degradación de la religión. Y tal persona obliga también a los demás a actuar como él.

Esto pasa sólo con los que no tienen a Tao en sus vidas. No hay que confiar en ellos. Ellos ya han traicionado a Tao y están listos para traicionar a cualquiera.

El sabio que ha conocido a Tao es capaz de distinguir a las personas por estas cualidades. Él escoge comunicarse sólo con las personas del bien.

39. Hay Los Que están en Unión con Tao desde tiempos antiguos. Gracias a Ellos, el cielo está puro y la tierra sólida, la naturaleza es tierna y los ríos caudalosos, los valles florecen, los seres se multiplican, los héroes del Camino espiritual son los modelos a imitar. ¡Eso es lo que aseguran Los Que lograron la Unidad!

Si no hubiera existido Su ayuda, el cielo no habría estado puro, la tierra habría estado agrietada por la sequía, la naturaleza habría dejado de dar su belleza; los valles habrían dejado de florecer y se habrían convertido en desiertos; los seres vivientes habrían dejado de multiplicarse y habrían desaparecido; los héroes del Camino espiritual habrían dejado de servir como los modelos de virtud y habrían sido ridiculizados y expulsados.

La gente es la base para los gobernantes. Por consiguiente, aquellos gobernantes terrenales que se alzan sobre la gente no tienen una posición firme. Esto pasa, porque ellos no consideran a las personas como su base. Es su error.

Si desmontas la carroza en la que te sientas, ¿qué te queda?

¡No consideres a ti mismo como el jaspe precioso! ¡Sé sencillo como una piedra común!

40. La interacción de los opuestos es la esfera de la actividad de Tao.

La Sutileza Suprema es una de las cualidades más importantes de Tao. A ésta se oponen las cualidades groseras de las personas del mal.

Todo el desarrollo de los seres encarnados se hace en la interacción de los opuestos.

Pero el mundo material mismo provino del Origen Sutilísimo.

41. El sabio, al saber sobre Tao, aspira al autorealización en Él.

Pero el que no es sabio, al saber sobre Tao, ora lo guarda en su memoria, ora lo pierde.

Los tontos, habiendo oído sobre Tao, Lo ridiculizan. Y llaman a Aquellos Que han conocido a Tao: dementes, extraviados… La sabiduría les parece una locura; la justicia suprema, un vicio; la impecabilidad, la depravación; y la gran verdad, la mentira…

Sí, el gran cuadrado no tiene ángulos; el gran sonido no se puede oír; la gran imagen no se puede ver.

Sí, Tao está oculto de sus miradas. ¡Él sólo lleva a la Perfección a los dignos!

42. En cierto tiempo Uno salió de Tao. Él tomó con Él a Otros Dos. Aquellos Dos tomaron a Otros Tres. Y Aquellos Tres empezaron a crear varias formas de vida en el planeta*.

Todas esas criaturas se subdividen en los pares de los opuestos, yin y yang, y se llenan de la energía chi. Su desarrollo viene de su interacción.

Todos los seres tienen miedo de la soledad y la perciben como sufrimiento. Esto concierne incluso a los gobernantes terrenales.

Tales personas se preocupan sólo por ellas mismas, negándose a ayudar a los demás.

No obstante, la decisión correcta consiste precisamente en el dedicarse a preocuparse por los demás, olvidándose de sí mismo.

El sabio guerrero espiritual, que ha dedicado su vida al bien de todos, no será conquistado por la muerte. Y estas palabras yo las prefiero más que a todos los otros preceptos de todos los sabios.

Los Que han logrado a Tao se unen en Él en el Uno.

43. En el mundo ocurre que los más débiles vencen a los más fuertes. La razón es que Te penetra todo y controla a todo y a todos.

Por eso, en particular, yo veo el beneficio de la no acción.

¡No hay nada en el mundo que pueda compararse con la enseñanza sobre el silencio interno y el beneficio de la no acción!

44. ¿Qué es lo más necesario: la vida o la gloria? ¿Qué es lo más valioso: la vida o la riqueza? ¿Qué es lo más fácil de soportar: la ganancia o la pérdida?

Mucho acumulas, mucho perderás.

Conoce la medida y evitarás los fracasos. Conoce los límites y no habrá riesgo. ¡Así, pasarás la vida en tranquilidad, sin angustia!

El que conoce la medida no va a tener fracasos. El que sabe pararse en el tiempo debido evitará la aflicción. Gracias a esto, podrá lograr conocer al Tao Eterno y Primordial.

45. La Más Grande Perfección se puede confundir con una locura; un gran volumen, con una vacuidad; una gran curva, con una recta; un gran donaire, con una tontería, un gran orador, con aquel que no es capaz de hablar.

El movimiento intenso supera el frío; la inmovilidad, el calor.

Sólo la tranquilidad y la armonía aseguran la comprensión correcta de todo lo que ocurre en el mundo.

46. Si el país vive según las leyes de Tao, los caballos se usan para cultivar los campos.

Pero cuando en el país se ha renunciado a Tao, entonces los caballos de guerra galopan en los campos.

¡No hay aflicción mayor que las pasiones «terrenales» desenfrenadas! ¡Nada destruye más al hombre que el deseo de multiplicar tesoros «terrenales»!

¡El que sabe contentarse con lo que tiene siempre estará feliz!

47. Sin salir de su patio, el sabio llega a conocer al mundo. Sin asomarse por la ventana, ve al Tao Primordial. Él no viaja lejos para saber más.

El sabio no viaja, pero sabe todo; no mira, pero puede nombrar todo; en apariencia está inactivo, pero logra todo.

En su corazón encuentra todo lo necesario*.

Por eso, el sabio conoce las cosas que no se pueden alcanzar ni caminando, ni montando. Y puede ver lo que es invisible para un ojo normal.

48. El que está aprendiendo, cada día aumenta sus conocimientos. El que sirve a Tao, cada día reduce sus deseos «terrenales». En la reducción constante de sus deseos «terrenales», el hombre llega a la no acción.

¡Sólo en el estado de no acción es posible dominar todos los misterios del universo! Sin no acción es imposible lograrlo.

49. El sabio no tiene motivos egoístas. Él vive para los intereses de los demás.

A los buenos yo hago el bien, a los malos yo también les deseo el bien. Ésta es la virtud de Te.

Con los honestos yo soy honesto, pero con los deshonestos yo también soy honesto. Ésta es la honestidad de Te.

El sabio vive tranquilamente en su país. Pero allí también viven otras personas: buenas y malas, honestas y deshonestas, razonables y tontas, egoístas y altruistas, las que escuchan a Tao y las que Lo niegan.

El sabio mira a las personas como a sus hijos.

50. Las personas nacen y mueren en la Tierra. De cada diez aproximadamente tres continúan la existencia paradisíaca después; tres van al infierno por el camino de la muerte; y tres son aquellos que no han logrado éxito en el desarrollo del alma debido a la pasión por los asuntos «terrenales».

El que ha dominado la verdadera vida, caminando por la tierra, no tiene miedo de rinocerontes o tigres; y, entrando en la batalla, no tiene miedo de los soldados armados. El rinoceronte no tiene lugar para clavar su cuerno en él, el tigre no tiene lugar para poner sus garras sobre él, los soldados no tienen lugar para golpearle con sus espadas. ¿Por qué es así? Porque para él, la muerte no existe*.

51. Tao crea los seres; Te los cuida, los cría, los ayuda a perfeccionarse y madurar, los apoya.

Estos seres, poco a poco, crecen como las almas, se desarrollan y logran la Perfección.

Por eso, no hay ninguna persona que no debería venerar a Tao y Te.

Tao y Te no fuerzan a nadie, pero dan a todos la posibilidad de desarrollarse naturalmente según su propia libertad de elección.

¡Crear sin apropiarse de lo que se ha creado, hacer sin alabarse, siendo el mayor entre otros, no ordenar! ¡Éstos son los principios de la vida del Gran Te!

52. El mundo material tiene su Fuente Que es la Madre del mundo material.

Cuando la Madre sea conocida, entonces será más fácil conocer a Sus Hijos*.

Cuando los Hijos sean conocidos, no hay que olvidarse de la Madre. En este caso pasarás la vida sin adversidades.

Si uno arroja sus deseos personales y se libra de las pasiones «terrenales», podrá vivir sin cansarse.

Al contrario, si da rienda suelta a sus pasiones y está ocupado con los asuntos mundanos, no encontrará la salvación de las adversidades.

Ver al Sutilísimo es la verdadera claridad de visión.

El mantener la sutileza de la conciencia asegura el poder verdadero.

¡Contempla la Luz de Tao! ¡Estudia Sus Profundidades! ¡Él es el Tesoro verdadero! ¡No Lo pierdas y evitarás todas las adversidades!

53. El que posee el conocimiento verdadero, marcha por el Camino Recto.

La única cosa de la que yo tengo miedo es el envolverme en la vanidad.

El Camino Recto es absolutamente llano. No obstante, las personas prefieren los senderos tortuosos.

Si los gobernantes terrenales dirigen toda su atención al lujo de sus palacios, los campos se cubren con hierba mala y los graneros quedan vacíos. Estos gobernantes terrenales se visten de trajes lujosos, llevan sus espadas afiladas, no se satisfacen con la comida simple, acumulan riqueza desmedida. Esto es igual a un robo y es una violación de los principios de Tao.

54. En el proceso de conocerte a ti mismo, conocerás a los demás. Ayudando a los demás, conocerás todo.

Aquel que sabe estar de pie firmemente, no hay como volcarlo. Aquel que sabe apoyarse, no hay como derribarlo. ¡Sí, de tal persona se acordarán sus descendientes!

¡Pero cuando logres la misma estabilidad en Tao, brillarás para los demás con Su Luz, como el sol ascendente!

¡Y preocúpate por ayudar en esto a tu familia, a otras personas que viven en tu país y luego a las que viven por todas partes! A través de esto, consigues un poder insuperable e ilimitado de la conciencia.

¿Cómo yo he conocido todo esto? Precisamente así.

55. El que vive en la Unión con el Gran Te es puro como un bebé recién nacido. Los insectos venenosos no Le pican; las serpientes no Le muerden; los animales salvajes y aves de rapiña no Le atacan. Él es sutil en la conciencia y está unido firmemente con Tao.

Él no evalúa a las personas por el sexo u otras cualidades exteriores, pero mira a su esencia: al alma.

Él también percibe a los demás como las partes integrantes del Uno*, en la Unidad.

Y Él posee la habilidad de engendrar en las personas el crecimiento espiritual.

Él puede predicar todo el día, y aun así Su voz permanece fuerte. ¡Pues, Él está en la Unión constante con Tao!

¡Su vida pasa en felicidad!

Las personas ordinarias, apenas alcanzan la plenitud de sus fuerzas, inmediatamente empiezan a marchitarse en la vejez. Eso pasa, porque ellas no han logrado la Unión con Tao.

56. ¡No hay como transmitir la verdad solamente a través de las palabras! ¡El que espera hacerlo no entiende completamente de qué se trata!*

El que arroja los deseos personales, se libra de las pasiones «terrenales», reduce sus necesidades, logra la comprensión clara, no aspira a la fama, permanece en el estado estable y sutil de la conciencia, con Él Mismo representa al Profundísimo Tao Primordial.

Es imposible tentarlo, ofenderlo, forzarlo, persuadirlo a que Lo alaben. ¡Nadie puede dañarlo!

¡Él resplandece como el sol! ¡Él es como una fuente de la que cada uno puede tomar!

¡Él es el Tesoro Supremo entre las personas!

57. De Tao emana la tranquilidad, la armonía y la justicia.

Pero entre las personas, la astucia, la avidez, el engaño y la violencia…

Se puede entrar en Tao sólo a través de la no acción.

Cuando las personas aspiran a la acumulación de muchas cosas innecesarias, se empobrecen espiritualmente.

Cuando se producen armas en demasía, inevitablemente se incrementa el bandidaje, y los motines surgen.

Cuando los artesanos diestros dirigen todos sus esfuerzos a crear valores materiales, los fenómenos milagrosos dejan de ocurrir en el país.

Cuando las leyes y represiones se vuelven demasiado rigurosas, crece la oposición y el número de personas descontentas.

Por eso, el sabio se aparta de la vanidad y deja que todos los acontecimientos ocurran sin su participación directa.

Los cambios hay que empezar en uno mismo. Yo aspiro al silencio y a la tranquilidad, y los demás se tranquilizan observándome. Yo no aspiro a poseer muchas cosas materiales, y las personas alrededor mío empiezan a sentirse satisfechas con poco. Yo vivo sin ataduras «terrenales» y pasiones, y las personas alrededor mío llegan a la simplicidad y naturalidad de la vida.

58. Cuando los gobernantes terrenales rigen en tranquilidad y armonía, las personas también están tranquilas y pacíficas. Y ellas no aspiran a nada más fuera de este bienestar.

Al contrario, cuando los gobernantes terrenales actúan con excitación y agresividad, las personas empiezan a sufrir. Entonces las desgracias y calamidades vienen en lugar del bienestar. Y las personas empiezan a pensar, a buscar la salida, y algunas la encuentran, llegando a la no acción y sumergiéndose en la Luz del Tao Infinito. Al fin de cuentas, la suerte y la felicidad son las que nacen de la aflicción.

Como hemos visto, la felicidad y la infelicidad engendran una a la otra.

Pero el sabio siempre está tranquilo, blando, cariñoso y justo. Él no quiere tomar algo de otros. Él es desinteresado y no hace daño a nadie. Él es veraz y vive en armonía con Tao, con la naturaleza y con los demás.

Él es luminoso, pero no busca brillar.

59. Para servir a Tao con éxito, ayudando a otras personas, hay que saber guardar y acumular el poder de la conciencia. Y esto requiere el abstenerse de todo lo que malgasta este poder.

Tal abstinencia en las etapas más altas del Camino lleva al acrecentamiento del propio Poder de Te* el cual puede llegar a ser inagotable y puede garantizar la cognición completa de Tao.

Y Tao es la Fundación Primordial Eterna e Infinita de cada hombre y del mundo material entero. El camino que une a esta Fundación se llama la raíz.

60. La actividad de Tao y Te respecto a las numerosas almas individuales de edades diferentes, se puede comparar con el cocinar un plato de muchos ingredientes en un caldero enorme.

Respecto a la mayoría de las personas, Tao y Te usan los espíritus, incluso, de los niveles bajos del desarrollo, para que se cumplan los destinos que estas personas merecieron.

Pero si uno se acerca en calidad del alma a la de Tao, sale de la esfera de la influencia de tales espíritus.

61. El Gran Reino de Tao* está como detrás de una desembocadura, detrás de la cuenca baja de un río.

El Océano está más abajo que todos los ríos, y por eso, todos los ríos fluyen en Él.

El Océano permanece en tranquilidad y paciencia. Él está esperando a aquellos que se Le acercan y penetran en Él.

El Océano es el Gran Reino. Y en la Tierra están los reinos pequeños compuestos por las personas.

El Gran Reino se preocupa por satisfacer con Sí Mismo a todos los que entran en Él.

Y que en los reinos pequeños los gobernantes se preocupen de que todas las personas sean satisfechas.

Entonces todos recibirán lo que ellos quieren, en el Gran Reino, y en los reinos pequeños.

Y recordemos que el Grande siempre debe estar más abajo que todos.

62. Tao es la Fundación profunda de todo. Es el Tesoro de los que aspiran a Él. Pero Él también reconoce la existencia de las personas del mal.

Sí, hay que predicar la pureza y la conducta bondadosa a todas las personas. Pero ¿acaso no necesita la sociedad las personas del mal?

¿Acaso no ayudan ellas a conocer la fragilidad de los bienes y tesoros «terrenales», así como el carácter ilusorio de la esperanza de estar siempre en la Tierra en su cuerpo actual?

En interacción con ellas, ¿acaso no hacen las personas del bien un esfuerzo de cambiar en su Camino hacia Tao para apartarse del mal tan lejos como sea posible? Pues, para ser inalcanzable por el mal, hay que realizar las acciones concretas para el desarrollo de sí mismo como una conciencia.*

¡Y muchas no se esforzarían por ser mejores si no habría existido «ayuda» de parte de las personas del mal!

Los gobernantes terrenales, que poseen el poder absoluto, y sus allegados valoran sus alhajas y carrozas lujosas. ¡Pero, en realidad, ellos no son mejores que aquellos que, estando en la soledad y tranquilidad, siguen el Camino Más Profundo a Tao! ¿No sería mejor para esos gobernantes terrenales comenzar a llevar una vida tranquila y dedicarla también a la cognición de Tao?

Se admite que en el tiempo antiguo las personas no aspiraban a la riqueza terrenal, y los delincuentes no fueron ejecutados. En aquellos tiempos antiguos, todos veneraban a Tao.

63. ¡Líbrate de la agitación de la mente y de los actos innecesarios, guarda la tranquilidad y sé satisfecho con la comida simple!

Así, comienza el Camino hacia la cognición del Gran Tao El Cual es el Uno, Que consiste de muchas Almas Grandes.

Existen también muchas almas pequeñas encarnadas en los cuerpos.

La persona sabia que ha conocido esto sabe que hay que responder al odio con el bien.

Empieza el trabajo difícil con la parte fácil. Pues, cada obra grande consiste en componentes pequeños. Así, gradualmente, se cumple la obra grande.

Pero si alguien promete llevar a cabo la obra grande «de un golpe», las palabras de tal persona no son dignas de confianza.

¡No obstante, el sabio no comienza en absoluto «empresas grandes» en el mundo de la materia! Por consiguiente, lleva a cabo las obras grandes en el mundo espiritual. Y no es difícil para él.

64. Es fácil ayudar al que ha dominado la armonía.

Es fácil mostrar el sendero al buscador que no lo ha encontrado todavía. Sin embargo, hay que recordar que el débil puede caer fácilmente del sendero. Y el que es todavía un alma pequeña se escapará de las dificultades.

Es más fácil empezar a construir allí donde no tienes que primero destruir las viejas ruinas. Es mejor introducir el conocimiento espiritual allí donde no tropiezas con las personas malas y tontas.

Y entonces, un gran árbol crece de un arbolito pequeño; una torre de nueve pisos empieza a construirse con un manojo de tierra; un viaje de mil leguas empieza con un paso.

En el mundo de la materia, los empresarios se arruinan; los dueños de la propiedad la pierden. Por eso, el sabio no actúa así y no sufre los fracasos. Él no tiene nada, y por consiguiente, nada pierde.

El sabio no vive en las pasiones «terrenales», no aspira a ganar algo material que requiera muchos esfuerzos. Él vive en la simplicidad natural y se contenta con lo que rechazan las personas mundanas.

Él marcha por el Camino a Tao.

65. El que ha conocido a Tao no se exhibe ante las personas ignorantes. Él también se niega a «manejar a la muchedumbre», y por consiguiente, puede continuar su perfeccionamiento y ayudar a los dignos.

El conocimiento secreto, superior, acerca de los métodos del desarrollo de la conciencia puede ser pernicioso para las personas que no están listas para recibirlo.

El sabio, conociendo esto y actuando de acuerdo con estos principios, llega a ser un ejemplo a imitar.

Así, actúa también el Gran Te.

Para entender esto, hay que percibir que el Gran Te es lo Opuesto respecto a las personas del vicio. Respecto a tales personas, el Gran Te está en la lejanía inalcanzable.

¡Esto es Lo Que es el Gran Te Que posee el Poder Supremo y contiene en Sí Mismo toda la multitud de los seres vivientes! ¡Él une y separa a las personas; controla todo! ¡Es el Gobernante que merece amor y admiración muy fuertes!

¡Aprendiendo de Él, lograrás el bienestar superior!

66. Los ríos grandes son tan poderosos porque fluyen hacia abajo, a los mares, recogiendo en ellos mismos el agua que baja de los alrededores.

El sabio, deseando ayudar a las personas, también debe ponerse más abajo que los demás. Por consiguiente, aunque es superior a las personas, no es una carga para ellas, y las personas no le dañan. Las personas le siguen alegremente y no vuelven sus espaldas hacia él.

Él no compite con nadie, y por consiguiente, es invencible.

Y él constantemente adelanta más, pero las personas no le envidian.

Él no lucha con nadie, por eso, nadie en el mundo entero puede obligarle a actuar en contra de su voluntad.

67. ¡Tao es Grande y no tiene iguales o similares a Él!

¡Él se encuentra tan profundo y es tan sutil que es imposible cogerlo u obligarlo a hacer algo!

Yo poseo tres tesoros que estimo: el primero es el humanitarismo, el segundo es el ahorro, y el tercero es que no me atrevo a estar delante de los demás. Yo soy humanitario, por eso, puedo ser valiente. Yo soy ahorrativo, por eso, puedo ser generoso. Yo no me atrevo a estar delante de los demás, por eso, puedo ser un líder.

El que es valiente sin amor, generoso sin el ahorro, el que quiere estar delante y empuja a los demás, sufrirá un fracaso.

Pero aquel que está lleno de amor, luchando, logrará la victoria. Y es inexpugnable, pues Tao le guarda constantemente.

68. Un adalid sabio no es belicoso. Un guerrero sabio no se pone iracundo. El que sabe vencer no ataca primero. El que sabe llevar a las personas tras de sí, no las humilla, pero se coloca a sí mismo en una posición más baja.

Así, son las leyes de Te que renuncian a la ira, a alabarse a sí mismo y a la violencia. Así, actúan Aquellos Que representan a Te, guiando a las personas en el Tao Primordial y Eterno.

69. El arte militar enseña: yo no me atrevo a empezar primero, yo tengo que esperar. Yo no me atrevo a atacar moviéndome adelante ni siquiera una pulgada, sino me retiro un pie. Eso se llama actuar sin acción, vencer sin violencia. En este caso, no habrá enemigo, y puedo evitar malgastar el poder.

¡No hay desgracia peor que odiar al enemigo! ¡Odiar al enemigo es el camino que lleva a la pérdida de mi más precioso Tao!

Así, en las batallas vencen aquellos que las evitaron.

70. Mis palabras son fáciles de entender y poner en práctica. No obstante, muchas personas no pueden entenderlas y no pueden ponerlas en práctica.

Detrás de mis palabras, está el Origen de todo. En vista de que estas personas no Lo conocen, ellas no me entienden.

El que ha conocido a Tao es silencioso e imperceptible, aunque se comporta con la dignidad. Él se viste con ropa simple, y lo precioso* esconde adentro.

71. El que posee conocimiento, pero sabe guardar silencio acerca de esto, es elevado.

El que no tiene conocimiento, pero pone cara de conocedor está enfermo.

El que es sabio se sana. El sabio no se enferma, porque se libra de las mismas causas de las enfermedades. Él permanece en Tao. ¿Cómo puede enfermarse él en este caso?

72. El que vive con miedo no puede llegar a ser fuerte. El poder de la conciencia puede ser logrado sólo si uno vive sin miedo.

¡Líbrate también de la facultad de despreciar a los demás! ¡El que desprecia a los demás es despreciable ante Tao!

¡Líbrate de la violencia hacia los otros! El que recurre a la violencia, será sometido a la violencia.

¡Renuncia a la facultad de engañar! El que engaña a los otros, se engaña a sí mismo*.

¡Vive en amor!

¡No aspires exhibirte a ti mismo! El sabio que ha conocido su Esencia Superior, no se entrega al narcisismo y no se alza sobre los demás.

El que se ha librado del egocentrismo, obtiene la posibilidad de lograr a Tao.

73. El que es valeroso y belicoso morirá; el que es valeroso pero no belicoso vivirá.

¿Quién sabe la razón para el odio hacia los belicosos? Ni siquiera el sabio puede explicarlo.

El Gran Tao permanece en tranquilidad; Él no lucha con nadie. Él vence sin violencia.

Es silente, pero contesta las preguntas y viene a los que Lo llaman.

Él —en tranquilidad— controla todo.

Él escoge a las personas dignas para Él Mismo.

74. ¡A aquel que no le tiene miedo a la muerte, no tiene sentido amenazarle con la muerte!

Pero el que amenaza a los demás con la muerte, deleitándose de esto, será derrotado.

El asunto de la vida y la muerte está exclusivamente bajo la administración de Tao. ¡Nadie se permite administrarlo en lugar de Él! El que decide hacer tal cosa sólo se dañará.

75. Mirando a la mayoría de las personas, se puede pensar que están constantemente hambrientas. Es que continuamente se preocupan por acumular y multiplicar sus reservas. ¡Y no pueden detenerse en esto!

¡Y en los asuntos, se preocupan sólo por su propia ganancia, a cualquier precio!

Ellas no quieren entender los principios de la vida, sugeridos por Tao, los principios del amor y el cuidado por los demás y también los de la no acción.

Ellas viven sin mirar hacia el lado de Tao, ignorando a Tao, malgastando su fuerza vital para las cosas sin valor verdadero. Ellas tienen demasiado fuerte «el amor por la vida», y por consiguiente, mueren muy temprano.

Pero el que menosprecia su vida terrenal por causa del bien de todos aumenta su valor ante Tao.

76. El cuerpo del hombre al nacimiento es tierno y flexible, pero después de la muerte se endurece. Todos los seres vegetales también están tiernos y flexibles al nacer, pero después de la muerte se secan y se vuelven frágiles.

Un árbol poderoso se vence en la tormenta o es cortado por el hacha. Lo flexible y tierno tiene una ventaja aquí.

El que es tierno y flexible marcha por el camino de la vida. El que no es flexible y es grosero marcha por el camino de la muerte.

77. Que la Vida del Tao Primordial sirva como ejemplo para nosotros.

El que recurre a la violencia hacia las personas, las humilla y las roba, se opone a Tao.

Pero el que nunca actúa egoístamente, regala su sobrante a los demás, ejecuta hazañas no por causa de la gloria, vive en la tranquilidad sin pasiones «terrenales», se sumerge en la tranquilidad tierna y sutil de Tao y ayuda a las personas dignas en este Camino, puede llamarse: el que se está asemejando a Tao.

78. El agua es tierna y blanda. Pero mina y demuele lo duro. En el superar a lo duro ella no tiene iguales.

Lo tierno y blando supera a lo duro y grosero. Pero sólo los sabios entienden de qué se trata.

79. Después de la gran perturbación de las emociones, quedan sus consecuencias. La tranquilidad puede llamarse el bien.

Por consiguiente, el sabio presta juramento de no reprobar a nadie.

Las personas buenas viven de acuerdo con esta regla. Las personas malas, no.

El Tao Primordial siempre está de parte de las personas buenas.

80. Sobre la estructura del estado yo pienso así:

Es mejor cuando el país es pequeño y la población es poca.

Aun cuando hay muchas armas, no deben usarse. Las naves y las carrozas de batalla tampoco deben usarse. Para los guerreros es mejor no batallar.

La vida en el país debe ser tal que las personas no quieran dejar este país.

Es bueno, si todos tienen comida sabrosa, ropa bonita, casas cómodas y vida alegre.

Es bueno mirar con amor al país vecino, escuchar como los gallos cantan y los perros ladran allí.

Es bueno, que las personas, habiendo alcanzando la vejez aquí, logren la Perfección y se vayan desde aquí para no volver de nuevo.

81. Las palabras precisas no son necesariamente elegantes. Las palabras bonitas no son siempre dignas de confianza.

El bondadoso no necesariamente es elocuente. El elocuente puede ser malo.

El que sabe, no discute, el que no sabe, discute.

El sabio no es egoísta; él actúa por el bien de los demás.

El Gran Tao se preocupa por el bien de todos los seres vivientes. Todo lo que Él hace para los seres vivientes no contiene violencia y no daña a nadie.

El sabio también actúa sin violencia y no daña a nadie con nada.

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